Los últimos de filipinas. Las folias se resisten a perecer pasto de un otoño invernal, estío infernal pretérito. Desde González Macias las hojas filtran el resplandor níveo de la sierra de Béjar. Disparé y después soplé las hojas. Aguantaron, aun, un lapso
3 Comentarios:
Que bonitas las fotos del otoño, pero... las de la primavera son mucho mas bonitas, al menos para mi gusto, claro.
Bonito contraste de tonos y luces entre el primer plano y el fondo. Las hojas, recortadas contra el cielo, son el contrapunto de color. Saludos.
Gracias pere, eres un maestro
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