23/07/2007

Disparé a traición por la espalada, mientras la artista de la calle se afanaba en la pintura. Disparaba lentamente, con el carboncillo plasmaba las facciones de los transeuntes sentados en su rincón de la plaza. Sospecho que percibió el clic y en su disparo el carboncillo rasgó el papel. Escapé tan deprisa como me permitieron las piernas.

5 Comentarios:

Pere dijo...

Bonita espalda, y rojita. Se nota que andamos por la playa. Un saludo.

cuentosbrujos dijo...

Gracias pere, por las islas calmadas andamos, un saludo

Pedro dijo...

bien salvados los detalles del pelo y muy bien esas luces en la espalda.

Claudia dijo...

Precioso el encuadre....gran luminosidad...muy elocuente

erre dijo...

Realmente buena. Me encanta el pelo recogido cuando se ve la nuca y el cuello...