Enguía apareció una noche oscura de refugiado, detrás de la pared de barro del patio. Sin mediar palabra me abrazó por que descubrió el olor del hijo que nunca más vería. Enguía me recibió de noche, sin una palabra en castellano y enseguida fue mi madre. A Enguía había que mirarle las manos y sus movimientos en danza perpetua. Coreografía de la alegría que poblaba su rostro en contra del eterno oscuro de sus Melfas.
La mujer mayor del bautizo del cuarto hijo de Azman me recordó a la madre.
Cámara: Canon
Modelo: Canon EOS 400D DIGITAL
ISO: 400
Exposición: 1/60 s
Apertura: 5.6
Longitud focal: 55mm
Flash usado: Sí
Latitud: 40.389670° N
Longitud: 5.736815° O
11 Comentarios:
Venía solo para saber como puedes dejar esos enlaces como lo has hecho en mi casa, es que a mi no me sale.
Y me encuentro con este texto
Es oscuro, no logro entenderlo del todo, pero algo si que me queda: lo de la madre
Me gusta la espontaneidad y la naturalidad que has captado en la mujer y en el niño. Y me gusta también el texto que acompaña a la fotografía.
Un abrazo
Maravillosa!!
La verdad que yo tampoco entiendo mucho el texto, aunque me parece muy sugerente. Y de la foto me gustan mucho las manos.
Saludos.
Me gusta principalmente las colores e la naturalidad.
Vem mirar minha composicion "The Wolfman",no meu blog!
bejos
Supongo que siempre encontramos una madre en todos los sitios a donde nos desplazamos, aunque por supuesto madre... solo hay una.
Saludos
Las personas emanan cierto tipo de recuerdos sentimientos o 'aires' que pueden ser interpretados libremente (más bien inevitablemente libre) por cada uno.
Saludos.
Me gusta la luz la saturación contenida, la expresividad ... y la cantidad de vivencias que reflejan esos gestos y sonrisa. Incluso me gusta esa sombra de flash, le da un toque muy de reportaje, de inmediatez, la encuentro muy fotoperiodística. Muy buena
Un abrazo
Enguía es la madre de todas las madres, Mari, María, la diosa madre Tierra, Isis, o como queramos llamarla. O simplemente madre, como tú dices. No hace falta más.
En sus ojos la expresividad de la ternura, de la comprensión sin palabras, de la acogida. ¿Las mujeres del Primer Mundo emanamos esos sentimientos? Me parece que todas no: nos falta la esencia de la Creación.
Besos, Brujo
Muy buenas Santi, cuanto tiempo hacía que no me pasaba por tu blog, tanto que no había visto la nueva imagen. VOy a ponerme al día. Un abrazo.
Santi...great portrait!
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