tag:blogger.com,1999:blog-370907312008-05-14T00:50:26.440-08:00Fotos brujascuentosbrujoshttp://www.blogger.com/profile/03037789458603755294noreply@blogger.comBlogger4125tag:blogger.com,1999:blog-37090731.post-86043824041440449812008-04-24T11:53:00.004-08:002008-04-28T04:13:56.825-08:00Entrada Nº 200Somos infelices no por lo que no tenemos, si no por lo que no podemos conseguir. Nos emborrachamos de deseos nimios, que nos mantienen como simples, fatuos e hipócritas.
Juro por lo más sagrado que la foto está tal cual. Los tonos anaranjados son los de la puesta de sol que se ve desde la ventana de Palomares, Béjar, Salmanca. Ha ido de la cámara al blog, y cuando son las 21.56 de la tarde –cuentosbrujoshttp://www.blogger.com/profile/03037789458603755294noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-37090731.post-69215748481762845552007-10-10T13:39:00.001-08:002007-10-10T13:45:41.867-08:00Puesta Palomares 3Me apremia la ORA en Madrid, verde esperanza, pero alejado de las agujas que rascan el vientre de su cielo al fin y al cabo. 600 Kilómetros para comerme los colores de la noche y de regreso, la vigilia del conductor. Gracias al coche, que me trajo aun inerte de puro sueño y me depositó en casa sano y salvo pero sin fotos a 10 por hora. Regresé a las puestas de Palomares y recordé los disparos a cuentosbrujoshttp://www.blogger.com/profile/03037789458603755294noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-37090731.post-29063837150879325402007-10-02T09:24:00.001-08:002007-10-02T09:27:23.636-08:00Puesta 1 (Palomares)Agazapado entre las sombras de los matojos, traté sin éxito de acercarme al astro. Apenas si tuve tiempo para disparar antes de su fuga, que dejó impregnado de olor a caramelo el camino del bosque, lleno de tonos anaranjados. cuentosbrujoshttp://www.blogger.com/profile/03037789458603755294noreply@blogger.comtag:blogger.com,1999:blog-37090731.post-27491378741765040652007-09-24T14:29:00.000-08:002007-09-24T14:39:04.663-08:00El hogar perdidoCada uno de mis disparos se ha convertido en un “instante decisivo”. No dije vital, ni siquiera importante, sólo decisivo. Es como cuando, a 100 kilómetros por hora, el ocaso te sorprende, de regreso a casa desde el hogar perdido. No paré el coche para disparar. La reprimenda de la dama fue sonora por mi imprudencia pero el astro no podía responder a mi homenaje con un accidente ocasional. cuentosbrujoshttp://www.blogger.com/profile/03037789458603755294noreply@blogger.com