Serie fotos Lisboa 2 Amarres
El océano se calmó a mis pies en su inexorable avance para ofrecerme turquesas y paz. Los captores imbuidos de luz descuidaron su amarre y los prisioneros se dieron a la fuga, dejando tras de sí sólo la imagen unos laceros frustrados, desolados y tendidos al sol, donde la luz les fatigaba variando caprichosamente su aspecto. Disparé al árbol caído para hacer leña para el invierno.
