Playa de Porto
Los caminos se sueñan a la llegada. El trazado sinuoso cruza una y otra vez impidiéndonos ser. Pues ser es marcharse, o llegar incluso. Algún amigo dijo que perdí mi aire brujo se cruzó ante mi el camino y lo tomé. Regreso cada día de la selva a un hogar tranquilo en el que dejo de disparar para no herir.




