12-mar-2008
20-feb-2008
Ojos de mujer
Una vez atrapados los sueños, les catalogaría para su fácil localización y acceso. . . ¡Que cojones¡ Les dejaría fluir, fugarse cerca, para que con sus halos de restos insomnes impregnasen mi casa y mi cama, para mecerme con ellos y en ellos pasar mis vigilias. Para, en su libertad, mantenerles frescos de por vida, de la de por muerte de sus legítimos propietarios. Me convertiré en mercader onírico y me arruinaré para resurgir en otra de mis ilusiones atrapadas y cuando me tope con una pesadilla viviré la emoción de la incertidumbre aun a sabiendas que en ella soy actor voluntario.
11-feb-2008
Flotador Amarillo
La voz suena al otro lado del teléfono de la desesperanza como un flotador con cabeza de patito amarillo en medio del oleaje. En el centro de un inmenso océano en el que perezco cada día y que como cada dia tiene sus 10.30 horas y un ratito para el café. Disparé al aire sólo para llamar su atención
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Etiquetas: mujeres
27-ene-2008
Ser es simplemente irse
Ya no sabemos si el ser es simplemente irse o si incluso es llegar. Es difícil descubrirse en el pasado que nos seduce presentándonos un futuro incierto, y lo hace para enamorarnos, para certificarnos aquello de que cualquier tiempo pasado fue mejor. Es difícil pero nos encontramos en el pasado. Nos negamos a ver como el presente hace mella en el color de nuestra piel, ¡Que mal voy a llevar el envejecer! El príncipe sabe que nunca me haré viejo, que nunca nos haremos viejos.
26-dic-2007
Mujer Payaso
"Las gentes propensas a la melancolía son las mejor dotadas para el amor". Debe rescatarme tu mirada. De regreso de un mundo de luz, la penumbra me acoge generosamente y me cubre de melancolía. Disparé con un arma oxidada, para rescatar al payaso de su melancolía, mas no pude arrebatarle de su acogedora estancia.
10-nov-2007
Musgowomen
Los cristianos ataviados con el musgo, asaltaron la muralla por la puerta de la traición, aunque entonces no se llamaba así. La reconquista aconteció aquella misma noche y la ciudad fue de nuevo cristianizada gracias las bestias del musgo. La mujer del musgo posó para mi disparo antes de caer rendida a los pies de un emir que la ofreció oro y lisonjas y un futuro mejor alejados de la urbe.


