Ojos de mujer
Una vez atrapados los sueños, les catalogaría para su fácil localización y acceso. . . ¡Que cojones¡ Les dejaría fluir, fugarse cerca, para que con sus halos de restos insomnes impregnasen mi casa y mi cama, para mecerme con ellos y en ellos pasar mis vigilias. Para, en su libertad, mantenerles frescos de por vida, de la de por muerte de sus legítimos propietarios. Me convertiré en mercader onírico y me arruinaré para resurgir en otra de mis ilusiones atrapadas y cuando me tope con una pesadilla viviré la emoción de la incertidumbre aun a sabiendas que en ella soy actor voluntario.






