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20-feb-2008

Ojos de mujer

Una vez atrapados los sueños, les catalogaría para su fácil localización y acceso. . . ¡Que cojones¡ Les dejaría fluir, fugarse cerca, para que con sus halos de restos insomnes impregnasen mi casa y mi cama, para mecerme con ellos y en ellos pasar mis vigilias. Para, en su libertad, mantenerles frescos de por vida, de la de por muerte de sus legítimos propietarios. Me convertiré en mercader onírico y me arruinaré para resurgir en otra de mis ilusiones atrapadas y cuando me tope con una pesadilla viviré la emoción de la incertidumbre aun a sabiendas que en ella soy actor voluntario.



07-feb-2008

Playa de Porto

Los caminos se sueñan a la llegada. El trazado sinuoso cruza una y otra vez impidiéndonos ser. Pues ser es marcharse, o llegar incluso. Algún amigo dijo que perdí mi aire brujo se cruzó ante mi el camino y lo tomé. Regreso cada día de la selva a un hogar tranquilo en el que dejo de disparar para no herir.

22-ene-2008

100.000 vistas

Mentí para tornar un cielo gris en un azul inmenso y conmemorar así la llegada del visitante único número 100.000 a este sitio mediocre del mundo dospuntocero, que después de año y medio camina sin rumbo. No me encontré con ánimo para disparar

15-dic-2007

Camino de la luz

La vide me vence. Un amigo me llama pedante. No disparé para que alcanzasen la luz.

19-nov-2007

Porto 3 La ribera

Mientras la dama y el príncipe holgaban entre gaviotas, mamando el aire de la ribera, y las viudas realizaban bautizos rituales, los espectadores de la desembocadura del Duero parasitaban los rayos de sol procedentes del Atlántico. Disparé parapetado entre las sombrillas de una terraza, antigua cueva de barcas ribereñas.

15-nov-2007

Oporto 2

Agua dulce y agua salada se unen fluvial y oceánicamente para parir una ribera satisfecha de luz brumosa y aroma a licor, gestado en una humedad batiente acostumbrada al paso de turistas accidentales. Las gaviotas sobrevolaban mi cabeza y disparé con desidia, pues la toma estaba ya allí y sólo pretendía plagiarla.

12-nov-2007

Desde porto

Disparé desde la desembocadura del Duero, donde azucar y sal son una, en un torrente en el que nos encontramos semiaterida ella, gozoso él, cansado yo. Disparé sólo para brindar. Saludos desde Oporto (PT)