Palabras putas
Mis palabras putas se sublevan.
Hoy he visto como las palabras que ayer denigré y cité putas se me han rebelado y hasta me han hecho sufrir alucinaciones en las que en un intento por asaltar mi cornea para cegarme en venganza taimada han topado con el cristal de mis gafas. (((¡Ufff, respiro pero es que las jodías se me han revelado y si les pongo comas se las saltan y se trastabilla el sentido. Así, atrapaditas, sin signos de puntuación las zorras se calman. Apréciese el triple paréntesis para que no se escapen)))
(((Formaban interesantes rampas, deslizándose una tras otra, una sobre la otra…, en una orgía de sílabas asonantes. Parecía que follaban y todo. Las letras de rabito con las que no tenían rabito, en un espacio de tiempo más largo de lo adecuado y más corto de lo deseado. Hasta que al final, deslizándose obscenamente, caían por el extremo de la rampa que, fíjate lo que son las cosas, finalizaba en la parte inferior de la pantalla de este chisme. Cuando se lanzaban a mis ojos, estoy seguro que con la malsana intención de dejarme ciego, las letras, vencidas por la gravedad, rodaban hasta el borde inferior y pendían un instante de la armadura de mis óculos mágicos de brujo, para poco después desplomarse al vacío.
¡Serán putas! Exclamé, ¡Pues no pretenden cegarme! Y recordé una reciente conversación con un amigo, que me animaba a domarlas, a vencerlas por medio del retoque, por medio del trabajo posterior. Que va, yo prefiero parirlas y abandonarlas, le dije, como hacen las bestias; es más, como un león, devoraría unas cuantas si no detecto mi paternidad. Todo sea por la pureza de la estirpe de mis letras. Allá se las apañen. Normal que luego se conviertan en putas y se vendan al mejor postor, me dijo mi amigo. Allá ellas y su voluntad, son libres)))
Creo que mis palabras putas de nuevo son mías por que tengo la sensación que he logrado domarlas con la amenaza de una posible venta a un negro de un negro de una presentadora de de televisión que ha anunciado reeditar sus memorias y la de su par de insípidas tetas con las que la muy lerda habla desde el espejo y a las que ha puesto nombre la pobre las tetas incluso tienen un papel predominante en sus memorias y los negros andan de cabeza tratando de dar vida a los dos senos colgantes y ponerles voz lo nunca visto tu







